Comisiones Obreras de Asturias

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CCOO de Asturias

sábado 8 de septiembre de 2018

POCO QUE CELEBRAR

  • Artículo de José Manuel Zapico, secretario general de CCOO de Asturies, sobre el 8 de septiembre

Hoy es un día de fiesta..., pero también de reivindicación: porque queremos una Asturies en la que poder vivir y trabajar. Una Asturies de la que podamos sentirnos orgullosos. Y para eso todavía quedan muchas asignaturas por aprobar, sin que sirva de nada encomendarse a la divinidad ni mucho menos a la realeza. Hoy es un buen día para recordarlo.

Artículo del secretario general de CCOO de Asturias con motivo del 8 de septiembre

Artículo del secretario general de CCOO de Asturias con motivo del 8 de septiembre

Una de las más importantes a resaltar un día como hoy es la reforma del Estatuto de Autonomía que, como defiende CCOO, nos otorgue mayor capacidad de autogobierno, incluya una ley de participación institucional y reconozca la oficialidá de la llingua. Y la próxima legislatura no debería suspender este objetivo, una conquista (esta sí) que merecemos los asturianos y asturianas. Particularmente quienes llevan décadas reclamando lo que nos corresponde, nada más. Nada menos.
Aunque el pueblo asturiano tiene una enorme capacidad de resistencia, como ha demostrado a lo largo de su historia de lucha por la democracia, las libertades y los derechos laborales, hoy sufre situaciones dolorosas. Porque el paro, la precariedad y la pobreza hacen daño. En todas las familias lo sabemos.
Hace unos días conocimos los últimos datos del paro registrado: 68.293 personas privadas de empleo, angustiadas por una situación de les impide llevar una vida digna. Porque detrás de esa cifra se encuentran hombres y mujeres, familias enteras a las que llegar a fin de mes les resulta una odisea. Muchos de ellos jóvenes con un futuro truncado, sin un horizonte con el que ilusionarse, incapaces de establecer un proyecto de vida, porque con los sueldos de hambre no pueden plantearse ni pagar un alquiler.
Recientemente nuestro sindicato ha divulgado un informe sobre la situación de la juventud trabajadora que contiene datos demoledores, entre otros que ni siquiera dos de cada diez tienen empleo, o que su tasa de paro se ha duplicado en la última década. De hecho, las escasas oportunidades de empleo y las precarias condiciones de trabajo que encuentran en su tierra empujaron al exilio laboral a 41.600 jóvenes en los diez últimos años. Una sangría y un drama social que no podemos permitirnos. Porque el futuro de la juventud y el futuro de Asturies son caras de una misma moneda.
Hablábamos de precariedad y resulta revelador, como denunciamos hace unos días, que casi la mitad de los contratos que se firman en nuestra comunidad autónoma duren un mes o menos. ¡Un mes o menos! Eso no puede ser bueno para la economía y desde luego no lo es para las personas que sufren esa inseguridad en el trabajo y en la vida.
Paro y precariedad son una bomba de relojería para cualquier sociedad y no podemos permitirnos el lujo de no intervenir. Modestamente hemos propuesto, ente otras medidas, subsanar el desajuste entre la formación y las necesidades laborales de Asturies para tratar de retener el talento; perseguir el uso fraudulento de las prácticas no laborales y atajar la situación de los llamados “falsos autónomos”; crear un nuevo tejido productivo de futuro que reconstruya el destrozo causado por las sucesivas crisis económicas.
Asturies necesita un modelo productivo sustentado en la industria, una industria diversificada y de alto valor añadido, avanzada tecnológicamente, y también sostenible. Pero ahora corremos el riesgo de perder hasta 60.000 puestos de trabajo si no se encauza correctamente la transición energética que necesariamente debe de ser justa. Lo que no es sostenible es que Asturies salga perdiendo. No estamos preparados para una nueva reconversión exprés que dilapide uno de los pilares de nuestra economía.
Tenemos una tradición industrial de primer orden y debemos potenciar un sector que tradicionalmente se ha caracterizado, además, por empleos estables y con derechos, bien remunerados y con fuerte implantación sindical como garantía de lo anterior. No podemos renunciar a ello dejando que la precariedad y los bajos salarios en otros sectores menos sólidos y competitivos ocupen su lugar.
En este punto es necesario que las patronales asturianas apliquen los acuerdos alcanzados con la CEOE. Deben abandonar su cicatería y trasladar cuanto antes a la región el IV AENC suscrito en junio, con subidas salariales entorno al 3% y con ninguna categoría laboral por debajo de los 1.000 euros en catorce pagas, para dignificar los salarios y que la clase trabajadora pueda recuperar el poder adquisitivo perdido durante la crisis. Porque además la precariedad y los bajos salarios han disparado el número de trabajadores pobres en la región, mientras las empresas vuelven a multiplicar sus beneficios y reparten dividendos entre sus accionistas.
Finalmente, en un día tan señalado como hoy, desde CCOO queremos hacer llamamiento a las izquierdas para que no defrauden a sus votantes y sumen esfuerzos para sacar a la región del marasmo en el que se encuentra. En la negociación de los presupuestos tienen una buena oportunidad de hacerlo. Una oportunidad de pensar en Asturies. De pensar en lo mejor para ella.

POCO QUE CELEBRAR

sábado 8 de septiembre de 2018

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