Dentro del apoyo a los trabajadores de empresas en conflicto, una amplia delegación de CCOO de Asturias, encabezada por su secretario general, Antonio Pino, participó ayer en la tercera etapa de la marcha a pie que los empleados de Venturo XXI están haciendo desde San Martín del Rey Aurelio -donde se encuentra la cartográfica- hasta Covadonga, y posteriormente en la concentración que hicieron de manera conjunta con la plantilla de Chupa-Chups en Villamayor. Bajo el grito de “¡Asturias no se cierra!”, cortando la carretera N-632 a su paso por Villamayor, los trabajadores de Venturo XXI y los de Chupa-Chups, que contaron en todo momento con el apoyo de CCOO, denunciaron el cierre de ambas empresas que recibieron cuantiosas ayudas públicas. Durante la movilización, Antonio Pino advirtió de que en el caso de Venturo XXI, empresa que tiene un 49% de instrumentos públicos y con unos costes de producción razonables, el cierre se debe a una pésima gestión. En lo referente a Chupa-Chups, el secretario general de CCOO de Asturias señaló que es una empresa privada que no ha cumplido sus compromisos a pesar de recibir muchas ayudas y que lo único que quiere es trasladar la producción fuera de nuestra región.