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Ante el Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia, CCOO, UGT y USO piden reforzar la Inspección de Trabajo para luchar contra la discriminación y la explotación laboral
 

Contra el racismo

Con motivo de la celebración, el próximo 21 de marzo, del Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia, los sindicatos UGT, USO y CCOO de Asturias queremos reiterar nuestro compromiso en la lucha por la igualdad de derechos de todas las personas y, en esta fecha, en la defensa de aquellas que sufren discriminación por provenir de otros países, por tener otras costumbres culturales o por el simple hecho de tener un color de piel diferente al nuestro. No hacemos más que recordar uno de los principios de nuestra Constitución, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y las directivas de la Unión Europea, normativas que se olvidan con frecuencia dando lugar a actitudes, declaraciones y acciones racistas y xenófobas que son siempre inaceptables pero todavía más en un estado de derecho.
Además aprovechamos que el 2008 haya sido declarado Año Europeo del Diálogo Intercultural para sumarnos  al objetivo de sensibilizar sobre los retos que implica la aceptación del principio de la diversidad cultural, aumentando la conciencia de la ciudadanía en la solidaridad, el respeto y la comprensión de otras culturas, convirtiendo así al diálogo cultural en un elemento transversal prioritario en las políticas comunitarias.
Con este manifiesto pretendemos denunciar el insulto, el maltrato, el rechazo social y la discriminación que sufren muchas personas inmigrantes que viven en nuestro entorno, pero que también vienen sufriendo las personas de etnia gitana a pesar de formar históricamente parte de nuestra sociedad.
La responsabilidad del mantenimiento y proliferación de estas actitudes xenófobas y racistas es de toda la sociedad, pero sobre todo de los poderes públicos que deben de ser los garantes del respeto a las diferencias y quienes tienen que castigar con determinación cualquier práctica de discriminación xenófoba y racial. El enquistamiento de las situaciones de pobreza y de vulnerabilidad, las insuficientes políticas sociales de integración de los colectivos desfavorecidos y el tratamiento informativo de los medios de comunicación, no son ajenos a la existencia de tales actitudes discriminatorias.
En la mayoría de las ocasiones las  víctimas de discriminación, sea de la índole que sea, no se plantean  la posibilidad de recurrir a la justicia por razones que a menudo obedecen a su posición social desfavorable, al temor a sufrir represalias o a la falta de confianza en el sistema judicial, por lo que constituye un deber de toda la sociedad la denuncia de cualquier tipo de manifestación racista o xenófoba, para poder poner fin a la mismas.
Por ese motivo consideramos que urge la implicación activa de todos los Gobiernos, estatal, autonómicos y locales, a través del diseño de políticas de prevención de la desigualdad y de refuerzos educativos reales en el medio escolar, con una lucha decidida contra el absentismo y la eliminación de guetos escolares.
Debemos reivindicar un modelo de convivencia basado en una diversidad sin diferencias que garantice los derechos y las oportunidades de ciudadanía a todos y todas. Es necesario apostar por la erradicación de la pobreza y de la precariedad laboral, desplegando al mismo tiempo sistemas de protección social integradores y efectivos, promoviendo acciones positivas para las personas inmigrantes y de etnia gitana en materia educativa y sanitaria, y asegurando el derecho de acceso a una vivienda digna con actuaciones que eliminen la infravivienda y las situaciones de sobreocupación  y de segregación urbana.
Reclamamos de forma especial la atención a la situación de las mujeres gitanas e inmigrantes, que sufren una mayor discriminación y que precisan por tanto que se refuercen las acciones positivas enmarcadas en las políticas de igualdad para que puedan resultar más eficaces.
Y para concluir, no queremos dejar de mencionar otras actuaciones políticas que consideramos igualmente imprescindibles para favorecer la incorporación social de las personas inmigrantes y de etnia gitana, como son:

• La adaptación de la legislación en materia de extranjería para minimizar la irregularidad y la segregación ocupacional.

• La penalización contundente de cualquier tipo de explotación humana.

• Reforzar con medios humanos y técnicos el papel de  la Inspección de Trabajo como instrumento primordial en la lucha contra la discriminación  y la explotación laboral.

• Perseguir con dureza las manifestaciones públicas racistas o xenófobas de cualquier índole, prohibiendo la existencia legal de organizaciones y grupos que las abanderen y las promuevan.

• Realizar campañas permanentes, informativas y pedagógicas, para fomentar el respeto a las diferencias y para suprimir prejuicios en lo relativo a la diversidad cultural.